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miércoles, 1 de noviembre de 2023

Para mi hija

Te escondés detrás de la silla y tu risa se desata locamente cuando te encuentro. ¿Será que puedo guardar en un frasquito tu risa? ¿Será que siempre vas a venir corriendo a mis brazos cuando te tropieces? No lo sé. Pero hoy es hoy y estamos juntas, y te disfruto ver descubrir el mundo.

Me sonreís con una inocencia infinita, y yo quiero meterme en ese mundo perfecto que es el tuyo, del que sin querer soy parte, una invitada ocasional que de tanto en tanto abre la puerta de tu cielo lleno de colores, aventuras y fantasías, para después volver a la realidad y darme cuenta de cuan privilegiada soy de tenerte, para que me enseñes todo lo que olvidé, creciendo. 
Sentís que te doy la seguridad para aprender las reglas de este mundo y equivocarte con la licencia del abrazo inmediato, pero soy yo la que quiere vivir un ratito en el tuyo,  para esconderme en tu asombro constante y tu risa tan fácil.

Entonces con la facilidad de las fórmulas mágicas abriría ese frasquito, ese que es colorido de mil maneras posibles, y cuando me haga falta lo abriría para escuchar tu risa, envolviéndome como una cuerda inmensa atando todos mis miedos. 

Viaje

Quiero gritar 

como si me salieran cien bocas de adentro,

que la lluvia me riegue la garganta seca

y que me nazca una flor en el pecho.

Quiero gritar sin miedo

a que me escuche mi vecino interno

o que me juzgue mi alterego,

el espectáculo seria sin dudas un éxito,

un nacer de nuevo.

Quiero gritar por dentro

como si me crecieran alas de acero,

y brillaría en el cielo en un vuelo etéreo.

El caos es parte del centro

de la entropía del universo.

Y creo mundos 

y creo tiempo

y creo

y siento

y grito

y muero

vuelo en un viaje entre el la tierra y el cielo.

No fluyo en el aire, 

me materializo en esto

la gravedad me invade.

Será que siempre será así:

un ciclo de giros entre lo que tengo y lo que anhelo.

Será que es parte de la esencia, 

evaporarse por momentos

ser cenizas y recuerdos,

ser parte de lo efímero y de lo eterno.

Dejo mi estela grabada en tu pecho

y mis semillas cayendo en tu suelo,

dejo mi voz como espina 

y un camino lleno de manzanillas.

Dejo mi sonrisa volando en el aire

para que la atrape el viento y la lleve a cualquier parte.

y creo mundos

y creo tiempo

y grito y muero.

Estoy en un viaje eterno entre la tierra y el cielo.